En las fiestas la gente viaja a lugares en los que la enfermedad es endémica y es clave no bajar la guardia con las medidas de prevención. En cinco localidades de la provincia – entre ellas Calchaquí y Romang – se realizarán estudios de índices larvarios.

Cuando se acercan las fiestas de fin de año, el sistema de salud levanta el nivel de alerta contra las enfermedades que transmite el mosquito Aedes aegypti, el vector del dengue, la fiebre chikunguña y el temido zika, que puede provocar microcefalias y malformaciones en los bebés en gestación. Es que los santafesinos viajan a zonas en las que algunas de estas enfermedades son endémicas: Brasil, Paraguay y Bolivia —entre otros países— y a provincias del norte argentino que han tenido brotes importantes de dengue, como Formosa, Misiones y Salta.

En líneas generales, la evaluación del nivel de riesgo de dengue es más bajo que otros años. En primer lugar, porque en Brasil y Paraguay hay menos casos que otros años y también influye que se registran menos precipitaciones por el enfriamiento del océano Pacífico en el Ecuador (el fenómeno de La Niña). Al haber más días secos, los criaderos de las larvas del Aedes se secan —recipientes y gomas abandonas en patios, por ejemplo— y baja la densidad del mosquito.

“Pero no hay que confiarse y es fundamental que las personas que viajan usen repelente y notifiquen si tienen un cuadro febril cuando vuelven”, advirtió a El Litoral Carolina Cudós, del área de Epidemiología de la Dirección de Promoción y Prevención de la salud de Santa Fe.

Hace dos años (entre enero y mayo de 2016), por ejemplo, se desarrolló un brote importante con más de 2.000 casos en Santa Fe —con foco en Rosario— y con cientos de “febriles” también en el Nodo Santa Fe. Hasta ese momento, los brotes más importantes habían sido el de Hersilia (abril de 2009) y el de Romang (febrero de 2011). El año pasado también se originó un brote en un barrio de Rosario a partir de dos personas que se habían contagiado en Formosa.

Desde septiembre en Santa Fe se lleva adelante un plan estratégico provincial para prevenir las enfermedades transmitidas por los mosquitos, en articulación con Nación. En función de los antecedentes y el nivel de riesgo que tiene esta enfermedad en la provincia, se definieron cinco ciudades centinela: Hersilia, Romang, Calchaquí, Gato Colorado y Rosario. En estas cinco localidades, los equipos de salud —junto a los gobiernos locales— trabajaron en la “descacharrización” (la limpieza de recipientes que puedan acumular agua de lluvia) y ahora comienzan a realizar los estudios de índices larvarios.

“En este momento, los mosquitos no están infectados con el virus del dengue pero es importante saber su densidad para evaluar el nivel de riesgo”, explicó Mariana Maglianese, del programa de Zoonosis y Vectores del Ministerio de Salud provincial.

Recomendaciones

Las principales medidas para evitar la proliferación de mosquitos son no acumular basura, tirar latas, botella, neumáticos y todo recipiente inservible que pueda acumular agua de lluvia. También tapar tanques y depósitos, herméticamente, y colocar boca abajo baldes, palanganas y todo recipiente útil. Además hay que cambiar el agua de bebederos de animales y floreros cada 3 días.

Quienes viajen a zonas de riesgo deben tomar todas las medidas necesarias para evitar las picaduras de los mosquitos: usar ropa adecuada (por ejemplo, mangas largas, pantalones largos, de preferencia de color claro, medias y calzado cerrado). Utilizar sobre la piel descubierta repelentes que contengan DEET entre 15% y 30%. Repetir la colocación del repelente cada 4 o 6 horas.

Ante la sospecha de dengue —cuadro febril y síntomas gripales luego de un viaje a una zona con circulación viral—, es fundamental consultar precozmente y no automedicarse. También colocarse repelente cada 4 a 6 horas mientras dure la fiebre —para evitar contagiar a través del mosquito Aedes— y encender espirales en los ambientes de su domicilio. Además hay que restringir las visitas y eliminar los objetos que puedan servir de reservorio para los huevos de mosquitos.

«En 24 horas podemos saber si alguien tiene dengue”

En una entrevista con El Litoral, la ministra de Salud Andrea Uboldi aseguró que la provincia desarrolló un sistema de notificación y vigilancia muy potente.

“Tenemos capacidad resolutiva propia de diagnóstico y esto es maravilloso. En 24 horas se puede saber si alguien tiene dengue, zika o chikunguña, porque tenemos laboratorios de calidad para el centro, norte y sur provincial. Los equipos médicos, además, aprendieron a detectar dengue”, destacó Uboldi.

En el caso del zika, las embarazadas y las mujeres que están planificando quedar embarazadas deben evitar viajar a zonas infectadas, como Brasil, América Central y Paraguay, por el riesgo de que el bebé en gestación desarrolle microcefalias y malformaciones. Si aún no están embarazada y viaja a un área con circulación de zika, debe esperar por lo menos ocho semanas (2 meses) luego del viaje y seis meses si también concurrió su pareja (en los flujos vaginales el virus permanece durante dos meses y en el semen llega a los seis meses). Si ya está embarazada y su pareja viajó a una región endémica, el hombre debe utilizar preservativos durante el embarazo.

 

Fuente – El Litoral.com

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