Con el inicio de clases pactado en principio para el 2 de marzo como reloj de arena que le agrega tensión y marca la cuenta regresiva en las negociaciones salariales con el sector docente santafesino, la ministra de Educación, Adriana Cantero, todavía no precisó la fecha de la próxima reunión paritaria, aunque dejó traslucir que será el «miércoles o jueves», de esta semana. Esa incertidumbre repercute directamente en el clima de inquietud de los maestros, ya que les quedaría un margen acotado para realizar su votación en la asamblea de Amsafé, que fue convocada para el jueves.

«No sabemos si será el miércoles o el jueves, a primera hora. Estamos en tratativas para ver cuándo se llama a la próxima reunión paritaria. Seguramente, para esa jornada ya habrá una propuesta, porque estamos trabajando mucho para que eso pueda ser posible», anticipó ayer la funcionaria provincial.

«Tengo una gran expectativa de que puedan arrancar las clases, y todos estamos haciendo un gran esfuerzo para eso», se encargó de resaltar Cantero.

Este manejo de los tiempos, con poco espacio de maniobras, de análisis y respuestas, le fue otorgando a estas tratativas un marco de agitación, que va subiendo la temperatura de los representantes de los trabajadores a medida que pasan los días. La mesa de negociación está abierta, muestran buena predisposición desde todos los sectores, pero todavía no pudieron debatir cifras, ni porcentajes oficiales.

En este escenario, repleto de inconvenientes y falta de certezas, la ministra de Educación santafesina destacó que estas negociaciones no están atadas a la paritaria nacional.

«Son cuestiones complementarias. El miércoles (por mañana), está llamando la Nación a todas las representaciones sindicales, que dan marco a las paritarias provinciales. Nosotros vamos a estar muy atentos a todo lo que ahí suceda, tratando de que entre el aporte de la provincia y la Nación, en este tiempo tan complejo de tanta restricción fiscal, podamos hacer la mejor propuesta salarial a los docentes de nuestra provincia», señaló Cantero.

Un piso en el horizonte

Este proceso de negociaciones paritarias en la provincia se inscribe en la aspiración de los docentes, que piensan en un piso de aumento salarial anual no menor al 35 por ciento. Esa intención surge de un trabajo elaborado por el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) solicitado por Sadop, gremio que nuclea a los maestros privados.

«En un escenario optimista, suponiendo cierto grado de éxito en la reestructuración de la deuda pública, la estimación de inflación se ubicaría entre 35 o 40 por ciento anual este año, y una estrategia de negociación salarial debe partir de un piso de actualización anual no menor al 35 por ciento, a través de mecanismos como cláusula de revisión o gatillo», destaca el informe de Ceso.

Y remarca que «lo más criterioso para abordar estas situaciones son estrategias de acuerdos cortos, que concentren el grueso del aumento en el primer semestre».

Esa fue la conclusión de la evaluación que pidieron los dirigentes de Sadop para poder arribar a la próxima mesa paritaria con un número claro para establecer la discusión, no sólo en términos políticos sino económicos.

La estrategia de los docentes privados ya se venía adoptando con éxito en otros sindicatos del sector privado, como la federación que nuclea a trabajadores del complejo oleaginoso y desmotadores.

Ante este panorama, los docentes de Amsafé (docentes públicos de la provincia), expresaron sus preocupaciones y destacaron públicamente que no garantizan todavía que las clases empiecen el 2 de marzo.

El gremio que nuclea a los docentes públicos de la provincia expuso que aguardan «con total incertidumbre» la convocatoria del gobierno santafesino a la tercera reunión paritaria, que tendría lugar entre mañana y pasado, luego del feriado de carnaval. «El Ejecutivo todavía no deslizó ninguna cifra de aumento salarial, y el 2 de marzo está a la vuelta de la esquina», remarcó el secretario gremial de Amsafé provincial, Roque Jaimes.

Los representantes de Amsafé esperan ser convocados por el gobierno provincial, ya que luego de recibir la oferta, apuntaron que deben convocar a asambleas en los 19 departamentos de la provincia para definir si hay aceptación o rechazo. «Eso nos toma dos o tres días, no hay tiempo material de otra forma. Por eso, el inicio de clases no está asegurado», advirtió Jaimes.

 

Fuente – La Capital.com.ar

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