El principal acreedor nacional de la agroexportadora expuso las razones por las que señala a sus responsables de ocultar información. Un mes atrás había radicado una denuncia penal por el delito de “balance falso”.

Una manifestación reciente de acreedores de Vicentin, frente a la Bolsa de Comercio de Rosario. Todavía no se termina de magnificar el impacto de la caída de Vicentin. Crédito: Archivo El Litoral / Marcelo Manera

A casi un año del anuncio oficial de default por parte de la agroexportadora Vicentin, el Banco Nación produjo un detallado informe en el que concluye que su crisis estaría más relacionada a un proceso de sobreendeudamiento -«ocultado por sus directivos»- que a la falta de rentabilidad de sus operaciones, la principal razón esgrimida por la empresa santafesina.

Para determinar tal afirmación, el banco se basa en los sucesivos balances de la compañía, pero fundamentalmente el correspondiente al ejercicio cerrado el 31 de octubre de 2019 (previo a la cesación de pagos), presentado recién en septiembre de 2020. Sobre este último, afirma el texto que presenta «importantes inconsistencias».

«La crisis de Vicentin se habría producido por un proceso de sobre-endeudamiento ocultado por sus directivos y no por la falta de rentabilidad en sus operaciones comerciales», indicó el ente presidido por Eduardo Hecker en un comunicado difundido este viernes, una semana antes que la sindicatura presente los informes individuales en el concurso preventivo que se tramita en la Justicia de Reconquista.

Un anticipo del informe general

De alguna manera, el informe que produjo el Nación se adelanta a otra de las instancias del expediente que lleva adelante el juez Fabián Lorenzini, el informe general. En él, los síndicos, en línea con lo expresado por la Ley de Concursos y Quiebras, manifestarán las causas del default: este hito tendrá lugar recién el 16 de marzo de 2021.

Sin medias tintas, los firmantes del estudio, luego de estudiar la evolución patrimonial de la empresa a través de sus sucesivos balances, indican que «los Estados contables mostraban una liquidez ficticia dado que el aumento de los activos no fue correspondido por los pasivos comerciales». Según aseguran, la empresa dejaba por fuera de los libros las deudas comerciales que iba generando con los productores locales para la adquisición de materia prima.

“El balance sobre el período fiscal al 31 de octubre de 2019 vino a sincerar una inconsistencia previa en la registración de la firma (…) La crisis de la empresa se produjo por sobre-endeudamiento. Pretendemos resaltar que esta situación se produjo por problemas financieros provocados por las decisiones de la empresa y descartamos a priori el argumento argüido por ella que pretende explicar su derrotero por el efecto cambiario acaecido luego de las elecciones PASO», aseveran.

Inconsistencias

En el comunicado oficial difundido por el Nación, se enumeran las diferentes inconsistencias, que agrupa en «respecto al impacto de la devaluación», «respecto al impacto de la sequía y el aumento de las importaciones» y «a nivel patrimonial». Dentro del primer grupo, se destaca que mientras en septiembre de 2019 Vicentin informó a sus acreedores externos que la devaluación post PASO la había beneficiado, luego se cansó de repetir que el movimiento del tipo de cambio era la principal razón de su crisis. En el segundo se indica por ejemplo que la sequía fue un fenómeno de la campaña 2017/2018, pero no había sido mencionado en el balance 2018. En el último, se subraya que «en las presentaciones anteriores al balance, la firma declaró tener bienes de cambio por 1.445 millones de dólares, pero en el balance 2019 el monto se redujo a 121 millones de dólares para esa misma fecha».

EN SINTONÍA CON LOS BANCOS EXTRANJEROS

Los argumentos vertidos en el informe -que llevan la firma de los doctores Alejandro Gaggero y Gustavo García Zanotti- siguen la misma línea de lo oportunamente expresado por los bancos extranjeros al formular su querella ante la Justicia penal santafesina, para que se investigue el posible delito de estafa. Ello tuvo lugar a principios de octubre y motivó el inicio de acciones por parte de la Unidad de Delitos Económicos de la Fiscalía, a cargo de Miguel Moreno.

«Hemos solicitado que se investigue si las autoridades de Vicentin presentaron información financiera falsa para obtener créditos por cientos de millones de dólares», habían precisado los bancos, que tienen acreencias por más de 500 millones de dólares con Vicentin.

A este grupo de empresas extranjeras luego se sumaron otros actores, como por ejemplo la firma Commodities SA, de la familia Grassi, con fuerte peso en la Bolsa de Comercio de Rosario. Asimismo, el propio Banco Nación había pedido que se investigue a los responsables de la compañía asentada en el norte santafesino por el delito de “balance falso”.

Más allá de las investigaciones en el fuero penal, la agroexportadora continúa por estos meses con actividad. Luego de las suspensión por parte del Ministerio de Agricultura, las plantas de Vicentin volvieron a estar operativas esta semana. Vale recordar que las mismas están en funcionamiento gracias a diversos contratos de fasón, principalmente con el Grupo Olio. Según revelaron desde el directorio en una charla reciente, gracias a este vínculo la empresa ya tiene cubiertas todas las necesidades de todo 2021. “Tenemos comprometido el 70% de la capacidad en soja y el 50% de girasol. El resto lo tenemos disponible para nuevos operadores que quieran acercarnos una propuesta”, dijo Omar Scarel, el histórico contador de la empresa que hoy encabeza el management.

Fuente – www.ellitoral.com

Foto – Una manifestación reciente de acreedores de Vicentin, frente a la Bolsa de Comercio de Rosario. Todavía no se termina de magnificar el impacto de la caída de Vicentin

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