Finalmente el fiscal Aldo Gerosa le imputó en la jornada del pasado sábado a Santiago Altamirano el homicidio en contra de su propio padre, Ernesto Altamirano.

La calificación legal del hecho es homicidio agravado por el vínculo parental, en calidad de autor.

El fiscal sostuvo que entre las 13:00 y las 18:00 horas del jueves 21 de diciembre de 2017, en el domicilio donde Santiago vivía con su padre de 71 años, en el pasaje 53/55 al 355, departamento 3 de Barrio América, lo atacó a golpes ocasionándole lesiones en la región cefálica frontal izquierda de 5 cm, por encima de la arcada superciliar, lesión cortante de bordes irregulares con puentes de continuidad de 3 cm, de largo por 0,5 cm de ancho, que atravesaron el cuero cabelludo;  a nivel tempo parietal derecho, una lesión cortante de bordes irregulares, con puentes de continuidad de 3 cm de largo por 0,5 cm de ancho que atravesaron el cuero cabelludo; en región derecha del rostro a nivel de la mejilla y por fuera de la órbita se observó una lesión contusa escoriativa extensa. En el tórax y abdomen, en región derecha se observaron 9 lesiones contuso-escoriativas dobles de 1 cm de ancho cada línea, que se extendían en forma oblicua y transversal al eje del cuerpo. En miembros inferiores a nivel de cresta ilíaca derecha y región lateral anterior al muslo, 3 lesiones contuso escoriativa dobles de 1 cm de ancho cada línea, que se extendían en forma oblicua y transversal al eje de la pierna; además, aponeurosis epicraneánas con sufusiones hemáticas, que coinciden con las lesiones cortantes en la región externa, todas las que en su conjunto no fueron lo suficientemente graves como para haber provocado la muerte, la que probablemente sucedió a causa de una insuficiencia cardiaca por descompensación. Al día siguiente, viernes 22 de diciembre, a las 06:30 horas, el autor se hizo presente en la Comisaria Segunda donde manifestó que un grupo de personas entraron a su casa y “creía” que mataron a su padre. Fue su coartada, la que nunca creyeron los investigadores, quienes ordenaron rápido su aprehensión.

na vez que el juez escucho a las partes dispuso la internación de Santiago Altamirano en un establecimiento psiquiátrico especializado a fines de determinar su capacidad para comprender la criminalidad del hecho. Hasta tanto, dispuso la continuidad de la internación del imputado en el Hospital de Reconquista con la debida custodia policial.

 

 

 

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