Así lo señala un informe de la Unión Industrial Argentina. La entidad advirtió que la actividad productiva «se ve muy condicionada por el devenir del contexto macroeconómico de elevada incertidumbre».

La actividad industrial creció 13% interanual en agosto y se mantiene por encima de los niveles pre pandemia, y 2021 se encamina a cerrar con la primera suba luego de tres años de recesión, informó la Unión Industrial Argentina (UIA).

En la serie mensual desestacionalizada, hubo leve contracción de -1,8% con respecto a julio, acumulando dos meses de caída luego de la considerable suba registrada en junio. No obstante, los primeros ocho meses del año acumularon un aumento de 18,4% interanual y de 5,6% respecto de 2019.

En el acumulado anual, ocho de doce sectores que componen el Índice de Producción Industrial que elabora la UIA mantuvieron subas respecto de 2019, principalmente aquellos de bienes durables y algunos de sus encadenamientos (Automotores, Minerales no Metálicos, Químicos, Caucho y Plástico, Tabaco y algunos segmentos de Alimentos y Bebidas,  Metalmecánica y Papel y cartón). Todavía otros cuatro sectores continúan por debajo (Edición e Impresión, Metálicas Básicas, Refinación de Petróleo y Productos textiles).

Según la entidad fabril, durante agosto las mejoras más significativas se vieron en sectores como el Automotriz, que tuvo una suba de +48,5% con respecto a 2020 y +24,5% respecto a 2019, con buen desempeño tanto de las ventas al mercado interno como de las exportaciones.

Por su parte, el sector de Electrónica de consumo registró un incremento de +114,6% anual, mientras que respecto de 2019 la suba fue de +11,5%, a partir del impulso de la producción de aires acondicionados y celulares. Ambos sectores se encuentran en una fase de recuperación luego de las fuertes caídas de los años previos, explicó la UIA.

Además, puntualizó que también hubo subas en la industria de Minerales no metálicos (+14,2% anual y +10,5% respecto de 2019) a partir de la recuperación de la construcción y las refacciones en hogares. En tanto, hay sectores que si bien superaron los niveles de producción respecto de 2019, tienen un comportamiento muy heterogéneo en su interior: este es el ejemplo de Metalmecánica, que registró una expansión de +16,3% interanual y repitió el incremento respecto de 2019 (+13,9%) por segundo mes consecutivo. Algo similar sucede en Papel y Cartón: el sector registró un aumento interanual (+8,7%) y superó los niveles de 2019 (+5,9%).

Sin embargo, el incremento continúa siendo traccionado por la producción de papel para embalaje como consecuencia de la expansión del e-commerce, mientras que otros rubros como papel para diarios y papel de impresión continúan sin alcanzar los niveles de 2019 debido al auge de los medios digitales y la virtualidad, evaluó la entidad empresaria.

El informe reveló además que los datos disponibles de septiembre indican tendencias mixtas en los datos de actividad económica: si bien casi todos mantienen subas respecto de 2020, contra 2019 la situación es dispar. En algunos casos, las subas respecto de 2019 responden a las peores bases de comparación luego del impacto de la devaluación tras las PASO de agosto de aquel año. Mantuvieron mayores subas la producción automotriz (57,2% versus septiembre 2019) y la actividad de la construcción (despachos de cemento: +18,2% versus 2019).

En este marco, la UIA estimó que 2021 «se encamina a cerrar con la primera suba luego de tres años de recesión». Sin embargo, advirtió que el panorama para el cuarto trimestre del año y para 2022 «contiene varios elementos de incertidumbre, especialmente en el plano macroeconómico y en la demanda agregada». En ese sentido, señaló que el consumo privado, principal componente de la demanda agregada, continúa rezagado respecto a otros indicadores de la actividad económica.

Por su parte, indicó que si bien las exportaciones se están recuperando en línea con el crecimiento mundial, «hay varias señales de alarma que deben considerarse, como el debilitamiento de ese crecimiento por la variante Delta, la caída en los precios internacionales y el elevado costo logístico del comercio exterior, impulsado tanto por el costo del flete como por la escasa disponibilidad de contenedores».

La UIA enfatizó que la actividad industrial «se encuentra en un punto de inflexión y si bien cuenta con mejores perspectivas que en años previos, se ve muy condicionada por el devenir del contexto macroeconómico de elevada incertidumbre».

Fuente – Agencia NA

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