San Javier es una localidad ubicada sobre la ruta provincial N°1, a orillas del rio que lleva su nombre. Esta ciudad históricamente ha utilizado el valle de inundación del Rio Paraná como medio de trabajo y fuente de ingresos a través de distintas metodologías.

Quienes utilizan ese medio suelen conocerlo en profundidad, con los nombres de cada boca, cada arroyo, cada isla que se encuentra entre nuestra costa y la Entrerriana. Pueden recorrerlo de día, de noche, con luz y a oscuras. Esto es así desde los tiempos en que habitaban solo los pueblos originarios, que fue su reducción la que dio origen a la localidad en el año 1743.

Por estas razones cada punto, cada lugar que existe en la zona de islas del distrito San Javier tiene un valor natural, histórico y simbólico muy grande para cada uno de sus habitantes. Sin embargo, en el año 2020, en pleno aislamiento social preventivo y obligatorio se identificó maquinaria pesada en la orilla de un arroyo de gran importancia, ya que es una de las muy pocas vías que conecta el entramado de arroyos del valle con el Rio Paraná.

Al identificarse el suceso antes mencionado, se procedió a seguirlo de cerca, logrando ver que la maquinaria habría comenzado a cerrar el arroyo “El Valdez”. Acto seguido el personal de Prefectura Naval Argentina procedió a detener el intento de corte, logrando que no se complete el mismo y que el rio con su caudal elimine el poco material depositado dentro del cauce.

Teniendo el antecedente del año 2020, se vuelve a identificar un suceso similar a comienzos del año 2021. Una retroexcavadora habría tapado un arroyo anexo a “El Valdez” que comunica a este con una de las lagunas más grandes del área (“El cañadón de Loza”), en esta oportunidad si se habría completado la obra, cortando por completo el arroyo “El Aserradero”. Esto genera un gran cambio con un efecto negativo muy grande sobre la dinámica hídrica del sistema fluvial de arroyos y canales que forman parte del valle.

Este corte completo impide a productores ganaderos llegar a ver su hacienda, a pescadores llegar a puntos estratégicos, a guías de pesca transitar por uno de los mejores lugares de pesca, a turistas y locales transitar por este lugar y a los peces a utilizar la laguna como sitio de desove y cría de alevines, por enumerar solo algunos de los efectos negativos que acarrea esta intervención. Sin mencionar que es ilegal bloquear un arroyo navegable.

De no abrirse nuevamente esta vía, dada la gran bajante se desarrollaran especies vegetales dentro del mismo y será cada vez más difícil recuperarlo. Por esto es necesaria la intervención rápida de la justicia, para solicitar la reapertura del mismo cuanto antes a quienes se identifique lo han bloqueado, dado que hasta la fecha sigue cortado.

Fuente – San Javier en Reflejos

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