La provincia sigue sosteniendo el esquema de escuelas rurales como el más adecuado para retomar la presencialidad. Se terminaron las obras pendientes y se repartieron los kits de higiene. Pero el pico de casos retrasa el reinicio. La decisión se evalúa con Salud. Preocupa cómo sostener exitosamente la enseñanza virtual, a raíz de los tiempos que se prolongan más de lo previsto.

El Ministerio de Educación sigue teniendo en carpeta el retorno a las aulas en el ámbito de la ruralidad. Pero lo que ya no tiene es una fecha siquiera estimada para la reanudación de esa presencialidad. La pretensión de la provincia fue siempre retomar el dictado de clases de modo tradicional en aquellas escuelas rurales o de pequeñas localidades donde no hubiera riesgo sanitario, y donde se pudiera garantizar que los docentes residieran en el mismo distrito en el que trabajan. Se confeccionó un listado con cerca de 400 establecimientos, todos, del centro-norte de la provincia. Se iniciaron obras de adecuación y hasta se repartieron kits con elementos de higiene para arrancar. Se había hablado, inicialmente, de agosto; después de setiembre. Ahora, con la provincia atravesando una curva ascendente de contagios y casos que crecen de manera exponencial, ya no hay fecha precisa. Podría haber alguna estimación después de una reunión que por estos días mantendrán los funcionarios de Educación con el Ministerio de Salud. Para la cartera educativa es vital poder regresar a las aulas, aunque más no fuese por un breve período.

«Esta semana vamos a reunirnos con las autoridades de Salud porque las escuelas del centro-norte están listas para retomar la presencialidad. Pero estamos a expensas de lo que Salud indique; ellos tienen que procurar que el sistema no estalle», dijo a El Litoral la ministra de Educación, Adriana Cantero. «Nosotros tenemos las escuelas seleccionadas, los kits distribuidos y las obras realizadas. Sobre todo en el norte extremo que era donde más se necesitaban, las obras y reparaciones ya se realizaron. Son trabajos que tienen que ver en muchos casos con poder brindar agua segura, por ejemplo. Esto ya está resuelto. Tenemos una planificación de cómo organizar los tiempos institucionales en este período hasta fin de año. Y siempre está la expectativa de que podamos arrancar en algún momento. Pero será cuando Salud lo diga; empezaremos cuando sea posible. Seguimos día a día el mapeo de contagios; si aparecen casos en una localidad que teníamos seleccionada, la ponemos en suspenso. Eso lo seguimos día a día», aseveró.

Planificación

Cantero adelantó que se han impreso nuevos cuadernillos para llegar a los alumnos de las diferentes modalidades educativas que dependen de la provincia. «Se trata tanto de primaria, como secundaria, técnicas y adultos. Pretendemos llegar a las distintas modalidades y tramos educativos. Y estamos trabajando con mucha intensidad para que ese material esté en todas las escuelas; es para alumnos, pero también vamos a mandar una orientación para docentes», contó.

– ¿Cómo imaginan transitar este último cuatrimestre en materia educativa?

– Imaginamos algo de presencialidad en algunos escuelas del norte; no sabemos cuándo ni dónde. El resto será trabajo a la distancia, que no es virtual, porque muchos no acceden a la conectividad. Los que pueden de manera remota seguirán así, pero también tratando de articular con otros actores porque sabemos que el riesgo en el mundo es el grado de desatención de los niños y niñas ante la virtualidad; pierden la motivación y la concentración. Los niños no se sostienen. No hay antecedentes mundiales en este sentido porque, precisamente, las experiencias de educación a distancia en los más pequeños redundaron en que no son lo más recomendable; ni la virtualidad ni la educación a distancia. Es absolutamente complejo y difícil sostener eso durante tanto tiempo. Pero no queda otra opción en este contexto; es necesario aprender a convivir con esto, intentando hacer lo mejor que se pueda con lo que se tiene. El mundo está parado y encerrado, y tenemos que aprender a convivir con esto. En el plano educativo, eso nos exige aprender a trabajar con el concepto de flexibilidad; abrir y cerrar cuando llegue el momento y que eso no sea una tragedia griega, sino que sea lo esperable y lo posible. Eso implica un gran esfuerzo.

– ¿Qué evaluación hacen de estos meses de educación remota?

– Logramos un mayor grado de contención; no es tan impulsivo en el sentido de cómo se llega a la casa con los recursos tecnológicos disponibles. Creo que ahora tenemos que trabajar mucho en esta perspectiva que quizá se sostenga por un tiempo más prolongado. Tenemos que tratar de retomar el vínculo como se pueda, y con presencialidad donde se pueda. Por eso vamos a preparar todas las escuelas. Así sea un mes de presencialidad en algunas rurales, va a ayudar y sumar mucho. Donde se pueda, así sea un mes, eso recupera vínculo, contacto, palabra. Por eso no paramos en la tarea de seguir poniendo los establecimientos en condiciones. No importa si ahora esas escuelas están en localidades con brotes; nosotros seguimos trabajando porque cuando sea posible, vamos a intentar recuperar. Aunque sea un espacio breve de presencialidad, va a ser importante. Pero siempre depende de lo que diga Salud. No es una decisión que podamos tomar nosotros. No hay posibilidad de prever; sí, de preparar y poner todo en condiciones para que cuando sea posible, se arranque.

Conectividad

Cantero dijo que trató con el ministro nacional, Nicolás Trotta, la cuestión de la conectividad a Internet como uno de los temas a abordar a futuro. Al respecto, remarcó que resulta imprescindible la aprobación del proyecto de ley enviado a la Legislatura por el gobernador.

Fuente – www.ellitoral.com

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