El abogado particular del condenado por el femicidio de la joven en Fortín Olmos criticó la resolución en la audiencia de apelación, donde solicitó la absolución de culpa y cargo de Juan Valdez.

Los abogados defensores de Juan Valdez, Bárbara Reynoso y Jorge Bedouret, recurrieron a la Cámara de Apelaciones para revisar la sentencia.

La audiencia de apelación se desarrolló este jueves por videoconferencia ante los jueces José Mántaras, Roberto Prieu Mántaras y Bruno Netri, y se prolongó durante seis horas. La defensa del condenado Juan Valdez reclamó que la condena sea revocada, mientras que el fiscal Nicolás Maglier y los abogados querellantes Carolina Walker y Matías Pautasso solicitaron que se confirme en todos los puntos.

Las dudas planteadas por la defensa

Bedouret y Reynoso repasaron de manera minuciosa la causa desde el primer día: a los tres días de la desaparición de Rosalía, Valdez fue citado a la comisaría y le pidieron que lleve el automóvil y el teléfono celular; el defensor remarcó que allí le tomaron declaración testimonial bajo juramento y sin presencia de un abogado: “durante más de dos años esta declaración fue usada en contra de Valdez, una declaración absolutamente ilegítima, que él brindó en la comisaría con la buena fe de un tipo que se sabe inocente”, sostuvieron los letrados. “Después no hubo nada nuevo, eso invalida todo el proceso, anula todo el proceso. Así empezó esta historia”, insistieron los abogados de Valdez.

A continuación, expresaron que tanto los fiscales de la causa como los jueces que condenaron a Valdez incurrieron en el delito de prevaricato, y que Valdez fue condenado sin certezas. Bedouret desmenuzó la causa y sostuvo que los jueces eligieron “la hipótesis más probable, una hipótesis sin asidero legal ni constitucional, violando principios básicos constitucionales”. El letrado sostuvo en su argumentación que los jueces “en varios puntos hablan de la duda razonable, llegan a sentencia de perpetuidad con la duda razonable. La duda es duda, no es certeza. Ruego que el tribunal lea esta sentencia de los jueces porque no se puede tolerar. Toman derecho foráneo para la condena, nunca vi esto, y eso que tengo 70 mil años de profesión”.

Para Bedouret, en el juicio no se pudo comprobar que Rosalía se haya subido al auto de Valdez, hasta donde fueron, cómo murió Rosalía ni cómo llegó el cuerpo hasta el lugar donde finalmente fue encontrado, un año después de su desaparición. Los defensores cuestionaron que “los jueces sacan conclusiones forzadas que modifican los hechos” e insistieron con que “no investigaron los hechos, investigaron a Valdez”, y que sólo valoraron la prueba que incriminaba a Valdez y no la que lo beneficiaba.

A su turno, Reynoso intentó poner en crisis las calificaciones legales por las que condenaron a Valdez: el homicidio agravado por el vínculo y el contexto de violencia de género: “no sé para qué se hizo el debate, fue en vano. Los jueces no basaron su sentencia en lo que dijeron los testigos sino en su íntima convicción”, cuestionó Reynoso y agregó que “siempre se sostuvo que Rosalía fue vulnerada por Valdez, y no se tiene en cuenta que Rosalía había denunciado varias veces por violencia a su actual pareja y nunca pasó nada con esas denuncias. Si a Rosalía la vulnera alguien, fue el Estado”.

Para los defensores, la hija en común de Valdez y Rosalía no es prueba de relación de pareja. Tampoco se pudo comprobar que haya existido un contexto de violencia de género en el vínculo entre el acusado y la víctima. “En el peor de los casos sería un homicidio simple”, sostuvo Reynoso. Sobre el cierre, Reynoso volvió a poner la mirada sobre la actual pareja de Rosalía, a quien se refirió como “el protegido”, y dijo que este era el verdadero responsable de la vulnerabilidad y la desigualdad en la que vivió Rosalía.

Para Reynoso, “no se sabe cómo ocurrieron los hechos, no se abordaron otras hipótesis investigativas, y por eso estamos como estamos hoy”. Finalmente, los defensores solicitaron la “nulidad del procedimiento surgidos en base a las condiciones de los jueces en la sentencia”, y remarcaron que “los jueces basaron su sentencia en la íntima convicción y no se molestaron ni siquiera en disimular”.

Fiscalía y querella piden confirmación de la condena

Al responder a la pretensión de la defensa, el fiscal Nicolás Maglier sostuvo que la sentencia de juicio fue arribada con la sana crítica racional, y que fue tergiversada en la exposición de la defensa: “la sentencia de primera instancia hace clara mención que se arriba al grado de convicción más allá de toda duda razonable que excluya cualquier otra conclusión”.

Para el acusador público, la sentencia es resultante del principio de la sana crítica racional y debe rechazarse el agravio de la defensa, y agrega que los abogados de Valdez manipularon la sentencia de los jueces, “para nada los jueces tergiversaron los testimonios vertidos en el debate”.

El fiscal Maglier sostuvo que la defensa “pasó por alto hábilmente el testimonio de la prima y confidente de Rosalía, quien sostuvo que la joven mantenía una relación con Juan Valdez desde que tenía 13 años”. Y agregó que el vínculo entre Rosalía y Valdez “es una relación asimétrica e ilegal, de un profesor de gimnasia que corrompe a una alumna menor de edad, y que de ningún modo quería que esto salga a la luz”. El acusador repasa los testimonios de los jóvenes que estaban en inmediaciones del bar y detallaron el horario y el tipo de vehículo que vieron pasar: el Toyota Corolla blanco con vidrios polarizados.

Sobre la causa de muerte de Rosalía y la fractura que se detectó en el maxilar, el fiscal aclaró que esa herida sólo puede ser producida con un golpe, y que si bien se concluyó que ese golpe no le produjo la muerte, sí le puede haber producido un desmayo o haberla dejado en una situación de indefensión que facilitó a su agresor la posibilidad de darle muerte.

El fiscal recordó además que Valdez también tuvo actitudes sexuales con otras menores, tal como da cuenta una imputación por corrupción de menores que obra en el MPA de Vera. Por último, desmintió la postura de la defensa que sólo se lo investigó a Valdez y no se tuvieron en cuenta otros posibles sospechosos.

Maglier sostuvo que en un inicio de la investigación se barajaron varias hipótesis, que se vieron descartadas porque la mayor evidencia colectada vinculaba a Valdez con el hecho investigado.

A su turno, la abogada querellante Carolina Walker adhirió a lo manifestado por el fiscal Maglier, y se refirió a la “mala fe procesal” de la defensa: “acá se tergiversó lo que dijeron los jueces para confundir al tribunal -de Alzada.

Se dicen cosas que no pasaron en el juicio y también se manipula la sentencia”, sostuvo Walker. “Yo entiendo el rol de la defensa, pero no podemos venir a decir cualquier cosa, hay una maliciosidad absoluta”, cuestionó Walker.

La querellante repasó luego la inspección ocular que se hizo del lugar donde encontraron los restos de Rosalía, y sostuvo que no tuvieron ninguna complicación en llegar, cuestión que tampoco le habría resultado difícil a Valdez, profesor de educación física y dueño de un gimnasio.

A continuación, sostuvo que durante el juicio, “Valdez se rió todo el tiempo, hace un rato hizo lo mismo. A Valdez no le importó Rosalía en vida, tampoco le importa ahora, y eso es violencia de género”. En este sentido, remarcó que las coartadas que brindó Valdez fueron desvirtuadas, y que nunca pudo explicar dónde estuvo y qué hizo entre la noche del 1ro de julio cuando Rosalía fue vista por última vez.

Fuente – Andrea Viñuela

 

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