“Recién, viniendo de San Vicente, fotografié una enorme curiyú” comenta en su Facebook el encargado de turismo municipal Román Murzyla.

A simple vista, el ejemplar mide más de 3 metros, algo raro en la zona, por lo menos, para el común de la gente.

¿Qué dice Wikipedia sobre este animal?

La anaconda amarilla o curiyú (Eunectes notaeus), es una especie de anaconda, de la familia Boidae, nativa del centro de Sudamérica. En idioma guaraní es llamada: mbói kurijú.

Distribución

Se distribuye en el este de Bolivia, Paraguay, oeste de Brasil, nordeste de Argentina, y ocasionalmente llega a Bella Unión en el departamento de Artigas del noroeste del Uruguay, siendo este el único registro de la especie en el país, basado en el decomiso de un cuero de un ejemplar capturado por cazadores furtivos en el año 1995 en la zona de La Tablada o Campo Uno, el cual, sin la cabeza, medía 384 cm.

Tamaño

Es más pequeña que la más conocida anaconda verde (Eunectes murinus); habitualmente alcanza longitudes de entre 2,5 y 4 m y un peso que puede superar los 40 kg, siendo las hembras de mayor tamaño que los machos. Como sucede con muchas serpientes de gran tamaño, el largo máximo que puede alcanzar esta especie es motivo de controversia, aunque, según algunos autores, se han encontrado ejemplares máximos hasta de 6 m, mientras que otros señalan que, raramente, se han registrado hembras que superaban los 7 m.

Coloración

Su color de base es amarillo pardo con pintas y rosetas negras.

Hábitat

Vive mayormente en hábitats acuáticos incluyendo charcas, margas, bancos en ríos y arroyos lentos.

Alimentación

Su dieta incluye venado, cerdo salvaje, aves, grandes roedores, animales acuáticos como peces.

Relación con el hombre

La curiyú, como otros ofidios, es comestible asada o frita luego de quitarle la piel y eviscerarla cuidadosamente (en las vísceras puede tener, como otros muchos animales, parásitos); por ser comestible ha sido uno de los diversos ingredientes alimenticios para las etnias indígenas en donde este ofidio se encuentra.

Por otra parte al ser inofensiva para el ser humano y alta depredadora de roedores ha sido tradicional, especialmente en fincas campestres, tener al menos una curiyú viva para combatir plagas de ratas y roedores “domésticos” similares.

 

Fuente – Villa Ocampo SF

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