Bajo este titulo la Sociedad Argentina de Pediatría emitió esta semana un documento para ayudar a pensar y reflexionar sobre toda la información que circula alrededor de la pandemia Covid-19. Lo compartimos íntegramente:

«En Medicina es sumamente complejo hablar de “verdades”. La ciencia permanentemente
interpela nuestros conocimientos con nuevas evidencias que dan por tierra muchas de
nuestras prácticas cotidianas. De eso se trata hacer medicina científica, uno de cuyos
pioneros fue Claude Bernard, quien a fines del siglo XVIII impulsó la investigación como mejor
manera de acercarse a una “verdad” conceptual en biología.
Esta pandemia Covid-19, desde su comienzo en el año 2020, nos desafía permanentemente a adquirir y construir evidencias para su mejor manejo a nivel sanitario. Este virus ha mostrado su capacidad de mutar, hacerse más agresivo afectando a embarazadas y adultos más jóvenes que al principio de su irrupción mundial.
Administrar desde la Salud Pública este tipo de situación epidemiológica es sumamente
difícil, habida cuenta que en las decisiones a tomar por las autoridades competentes tienen peso diversas variantes, no solo médicas. También adquieren gran importancia las variables económicas y sociales que deben ser atendidas al momento del desafío asistencial, especialmente teniendo en cuenta que seguramente van a repercutir en la salud y el bienestar de toda la población en los años posteriores a la pandemia. A nivel mundial éste ha sido y es el gran desafío para todos los países ,independientemente de su situación económica y social.
Pero existen algunas “verdades” que el transcurso del tiempo y la evidencia científica nos han enseñado:
Los niños, niñas y adolescentes en su gran mayoría cursan la enfermedad de una forma
“benigna”, siendo muy bajo el porcentaje de formas graves, las que ocurren especialmente en pacientes con morbilidades previas.
Las medidas generales y sencillas de distanciamiento social, uso de barbijo, higiene de
manos y alcohol en gel, como ocurre en general en Salud Pública, aunque sencillas no dejan de ser las más efectivas para disminuir la propagación del virus, pero requieren el
compromiso de todos como sociedad para ser eficaces.
El testeo masivo y seguimiento epidemiológico con el aislamiento de los positivos, es otra
medida sanitaria que atenúa la circulación del virus.
La menor circulación de la población general es otra medida de atenuación comunitaria
efectiva.
La única forma de poner fin a este estado de crisis sanitaria y social es con vacunación
masiva.
Los niños, niñas y adolescentes NO son especiales transmisores ni receptores del virus.
El aislamiento social prolongado en los niños, niñas y adolescentes tiene serias
consecuencias emocionales y físicas en todas las edades escolares.
El aula, trabajando con los protocolos adecuados es un “lugar seguro”, con un MUY BAJO
índice de contagios, con cifras cercanas al 1% en todos los actores escolares.
Sobre la base de evidencia mundial construida científicamente debemos generar nuestras
propias evidencias. Mucho de la bibliografía disponible sobre el tema tiene su origen en
países del hemisferio norte, con condiciones escolares y sociales MUY DISTINTAS a las
nuestras. Asimismo tenemos realidades disímiles en las distintas provincias y regiones del
país.
En ese sentido la encuesta Percepciones y Sentimientos de Niños Argentinos frente a la
Cuarentena COVID-19 realizada por nuestra sociedad a 4562 niños, niñas y adolescentes
entre los 6 y 18 años de todo el país, es un aporte que expresa cómo perciben la niñez y
adolescencia la pandemia.
No se trata de un debate binario “presencialidad Sí o presencialidad NO”.
El verdadero trabajo que compromete a las autoridades Sanitarias, Educativas y Sociedades Científicas participantes, es generar las mejores condiciones educativas, de contención, socialización y asistencia alimentaria de nuestra población escolar a todos los niveles, especialmente en los sectores sociales más vulnerables.
Persuadidos que ese es el rol que DEBE cumplir la Sociedad Argentina de Pediatría, como
está taxativamente expresado en nuestro Estatuto Fundacional, estamos trabajando con
todas las autoridades Sanitarias y Educativas Nacionales, UNICEF y otros referentes
nacionales en forma permanente en la llamada “Mesa de Salud y Educación”, donde
compartimos saberes y experiencias para generar las mejores condiciones en todos los
ámbitos educativos del país.
Las decisiones sanitarias son determinadas por las autoridades y son FUNDAMENTALES en
la administración de la pandemia. Las mismas deben generar confianza para que se cumplan.
No nos podemos distraer de nuestro único objetivo, ni pretendemos participar de un debate político que nos aleje de trabajar en pos del legado de 110 años de nuestra Sociedad: abogar por los derechos de los niños ,niñas y adolescentes argentinos y participar donde corresponda “Por una niñez y adolescencia sanas en un Mundo Mejor”.
Comisión Directiva»

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