La cerealera rechazó el sumario que le inició la institución bursátil la semana pasada y aseguró que existe un «conflicto de intereses» guiado por «fantasiosos denunciantes». Hay directivos de la entidad que son acreedores. De esta manera, se archivaría el sumario y la empresa evitaría una sanción

Vicentin SAIC presentó la renuncia «indeclinable» en su carácter de «asociada activa» a la Bolsa de Comercio de Rosario y la acusó de lobby, por generar «mayor repercusión en medios periodísticos antes que judiciales». Además, rechazó el sumario que la institución le inició la semana pasada por «conductas reprochables».

En la carta que le envió a la entidad bursátil, la cerealera concursada aseguró que muchos de los integrantes de este órgano ejecutivo reflejan un «evidente conflicto de interés en el caso» por ser accionistas de empresas acreedoras de Vicentin SAIC.

Esta situación, según la agroexportadora, los obliga a «no embarcar a una institución señera», como lo es la Bolsa de Comercio rosarina (fundada en 1884), «en contiendas particulares y ocasionales entre sus socios».

Tanto el presidente como el vicepresidente de la Bolsa, Daniel Nasini y Hugo Grassi, son acreedores de Vicentín. El primero es presidente de Nasini Inversiones SA y el segundo es titular de Grassi SA, que denunció por estafa a Vicentin. Los vocales titulares José María Jiménez (Corredora Pampeana) y Javier A. Mariscotti (Mariscotti SRL) también son acreedores.

«Dichos directivos igualmente tienen la intención de asumir el rol de acusadores en los procesos penales en trámite, circunstancia que fortalece nuestro convencimiento en relación a su falta de objetividad en la toma de decisiones pasadas y futuras que se adopten en lo concerniente al comportamiento de Vicentin SAIC», sostiene la misiva.

En su texto, la agroexportadora menciona que los directores de la Bolsa «conocen la trayectoria y la transparencia que han caracterizado su comportamiento comercial desde hace 90 años». «Conocen además las dificultades que viene atravesando el sector y saben la manera en que ellas la han afectado de modo particular», acota.

«Lo que no conocen adecuadamente y hubiera sido deseable que investigaran en forma previa son los cuestionables intereses que guían a multitud de fantasiosos denunciantes que, con mayor repercusión en medios periodísticos antes que judiciales, claramente buscan sin disimulo obtener privilegios particulares que la ley les niega en el marco de la igualdad de acreedores que debe regir el concurso preventivo. Lamentablemente, los señores directores parecen haber dado crédito a aquellos reclamos sin asumir respecto de ellos una actitud de prudencia o equidistancia», apunta el comunicado dirigido a la entidad.

Por su parte, la Bolsa comunicó que recibió la renuncia y, tal como se establece en el reglamento de la institución, la presentación será enviada al Concejo Directivo para su tratamiento. «Una vez finalizado el proceso, se le informará la resolución a la empresa», señalaron desde la entidad.

La carta aclara que, si bien es cierta la existencia de denuncias de terceros, «ni la sociedad ni los miembros del directorio han sido imputados, ni procesados, ni mucho menos condenados por sentencia firme, rigiendo la ‘presunción de inocencia’ consagrada por las normas constitucionales y legales respectivas».

«La iniciación del sumario disciplinario por parte de esta institución contradice el mentado principio constitucional, causando a la sociedad que represento y a los miembros del directorio gravamen irreparable que afecta su buen nombre y honor, pues no media en el caso comisión de ilícito penal de ninguna especie, y mucho menos inconducta comercial o profesional y ética, o afectación de disposiciones estatutarias y reglamentarias de esa entidad», señala el escrito que lleva la firma del apoderado de la cerealera, Santiago Ramos.

El sumario de la Bolsa fue aprobado por unanimidad el martes pasado y el miércoles se notificó a la cerealera. El expediente se inició con «el fin de investigar su comportamiento comercial, profesional y ético, junto con la posible comisión de conductas reprochables estatutaria o legalmente».

Hacía unos días, la entidad pidió también el «rápido reestablecimiento» de las operaciones de la empresa en «manos responsables». «Es imprescindible que estén en manos responsables, con las habilidades y los conocimientos necesarios”, había solicitado la entidad.

Fuentes del sector comentan que, con esta maniobra, Vicentin evitaría la sanción pertinente, ya que pierde su carácter de asociada. Así, se archivaría el sumario instruído, dado que el art.17 del Estatuto exige la calidad de «asociado» para la sustanciación de un sumario disciplinario.

La renuncia de Vicentin a la Bolsa no es menor. La entidad concentra la actividad de la mayor parte de los agroexportadores del país. Hasta noviembre del año pasado, fue presididad por un ex ejecutivo de la empresa: Alberto Padoán.

Mientras tanto, el nuevo directorio de Vicentin plantea un reperfilamiento de la compañía. El nuevo management de la firma llevó a cabo distintas reuniones en los últimos días, con el fin de acercar posiciones de cara a un posible acuerdo.

Sin embargo, hay preocupación entre los acreedores por una posible pesificación de las deudas, que superan los u$s 1300 millones, según las presentaciones realizadas en el marco del concurso de acreedores.

Por este motivo, el miércoles pasado hubo una movilización en el centro de Rosario encabezado por el grupo «Sumando Cabezas», integrado por corredores, acopios, cooperativas y productores a los que Vicentin les compró cientos de toneladas de granos y no pagó.

Fuente – www.cronista.com

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