En charla con Radio Amanecer, Fabio Moschen – Director de Silicon Biotech puntualizó sobre la agricultura y la ganadería que están siendo desafiadas por la naturaleza, en su capacidad de adaptarse a los cambios en el clima y las condiciones productivas en diversas regiones del planeta, sobre todo en ambientes cálidos, donde la presión del clima extremo se combina además con proliferaciones masivas de plagas y enfermedades.

 

En los sistemas vivos, todo está conectado; no hay comportamientos aislados.

Ya en 1878 Louis Pasteur entendió que el Silicio tenía una importancia fundamental para los organismos vivos, por su rol en el tejido conectivo. Ya sea en plantas o animales, incluido el hombre, el silicio cumple un rol fundamental como elemento multifuncional, que permite un mejor desarrollo, mayor eficiencia nutricional y una mejor adaptación al ambiente.

En la última década, el avance de la ciencia y la tecnología disponible para investigaciones, nos permitieron comprender mucho mejor el rol y la importancia del silicio en la nutrición de cultivos, en nutrición animal y humana. Hoy sabemos que los organismos vivos disponen de proteínas especificas asociadas al metabolismo del silicio, por lo que su importancia nutricional está suficientemente reconocida.

Si bien el silicio como elemento mineral está presente en la naturaleza de forma abundante, en las rocas y arenas, en suelos y en la biomasa en general, su disponibilidad nutricional es limitada ya que se encuentra en formas no asimilables.

En regiones con altas pluviometrías, (1000 mm de lluvia al año o más) el silicio disuelto y disponible para los cultivos, se escurre muy fácilmente con las lluvias y es arrastrado a los ríos y el mar, dejando suelos pobres y “lavados”. La pérdida de silicio disponible es una de las principales causas de erosión y degradación de los suelos, y con ello las limitantes para todos tipos de cultivos que allí se desarrollen.

El silicio disponible y la cantidad de carbono que las plantas puedan absorber ya sea de la atmósfera o el suelo son los factores determinantes para su desarrollo y productividad, pero sobre todo para adaptar la agricultura a los cambios de clima y ambiente que afrontaremos. Pero atentos, la absorción de carbono está mediada por el silicio, por tanto, no hay buena absorción de carbono si no hay silicio útil disponible.

La importancia del silicio en los cultivos agrícolas se puede resumir en los siguientes beneficios:

– Mejora el aprovechamiento lumínico y la calidad de fotosíntesis.
– Potencia el desarrollo radicular.
– Incrementa la asimilación de nutrientes.
– Fortalece tallos, membranas y hojas, asegurando mayor resistencia a enfermedades.
– Genera respuestas enzimáticas que repelen las plagas herbívoras.
– Genera rusticidad y resistencia al estrés por sequía, alta radiación y golpes de calor.
– Evita daños por heladas y excesos hídricos.
– Facilita la adaptación a suelos salinos o con problemas de acidez.
– Estimula la floración y favorece el cuaje.
– Mejora el tamaño y uniformidad de frutos o granos.
– Evita el vuelco y reduce perdidas en cosecha.

El silicio como herramienta preventiva contra plagas y enfermedades:

Los principales cultivos de interés como ser maíz, soja, trigo, sorgo, girasol, cebada, algodón, etc. tal como los conocemos hoy, son muy diferentes a lo que eran sus ancestros, es decir, las plantas originarias que a lo largo de miles de año el hombre fue seleccionando, cruzando y mejorando, para conseguir mejores rendimientos y calidad.

La memoria genética de esas plantas guarda la información sobre como la propia planta responde a sus predadores. La planta tiene mecanismos propios de defensa, como pueden ser los fitolitos, tricomas (pelos) y los compuestos volátiles que la planta emite como aromas que repelen o desincentivan a las plagas a establecerse en el lote cultivado. El silicio activa los procesos enzimáticos y modula los sistemas de defensa de la planta.

En muchos casos, la evolución y las mejoras practicadas por el hombre sobre los principales cultivos fue apagando las capacidades de rusticidad y los mecanismos de defensa naturales propios de la planta, sumado a que la forma en la que son cultivadas, bajo un sistema de protección fitosanitaria, no expone a la planta a la presión y estimulación que naturalmente se generaría.

Allí reside la importancia de usar el silicio como una herramienta preventiva, que estimule de forma temprana los mecanismos naturales de defensa de la planta y evite los daños. Aplicar silicio a tiempo, ya sea al suelo o de forma foliar, evita el uso de fitosanitarios de control, reduciendo el costo para lograr un cultivo exitoso y generando además un ahorro significativo para el productor.

El resiente fenómeno de expansión de la Chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), es un claro ejemplo sobre el colapso de los enfoques tradicionales para abordar el problema. La solución está en la propia planta, activando sus mecanismos de defensa y en el manejo cultural que se practique sobre el cultivo. Se necesita comprender mejor las dinámicas de la biología y practicar más agronomía, aprovechando las formidables capacidades técnicas, de comunicación y organización que hoy disponen los productores y profesionales del sector.

Acerca de Silicon Biotech:

Silicon Biotech – SB, es una empresa focalizada en la investigación, desarrollo y aplicación de Silicio Orgánico, como elemento esencial en la nutrición de plantas y animales, además de otros usos en alta tecnología. Silicon Biotech es parte de un grupo internacional de innovación basado en California (USA), especializado en el dominio avanzado del silicio.

Silicon Biotech está presente en Argentina a través de sus socios, proveyendo soluciones y productos para uso agrícola, ganadero y de otras industrias.

Más información en WhatsApp: +5493482410046 – +5493471629009; e-mail: ventas@siliconbiotech.ar o nuestro website: www.siliconbiotech.ar

Por Fabio Moschen – Director de Silicon Biotech