El armador del Centro Bancario Gualeguay de la provincia entrerriana, oriundo de nuestra ciudad de Reconquista, Juan Daniel «Palu» Aguirre, hizo referencia al parate de las semifinales de la Liga Provincial de Básquetbol por la pandemia de COVID-19 y habló de los dos juegos iniciales de la serie ante Luis Luciano.

 

Las semifinales de la Liga Provincial de Mayores en Entre Ríos quedaron en “stand by” por la pandemia de coronavirus.

El Centro Bancario Gualeguay había dado el golpe en la eliminatoria ante el N°1 de la Fase Regular, Luis Luciano, al ganarle el segundo juego como visitante en Gualeguay cambiando el factor localía.

Uno de los jugadores importantes en la estructura del equipo dirigido por Román Nuñez es el santafesino Juan Daniel Aguirre.

Foto: «Palu» Aguirre junto a su hermano «Cochi», que se desempeña en el Deportivo Comercio de Santa Sylvina, Chaco.

 

Trayectoria de «Palu»

Arrancó de chiquito jugando en Atlético y Tiro Reconquista, luego pasó a jugar en el club  Platense Porvenir, desde los 10 hasta los 16 años aproximadamente y de ahí se fue al Rojo, Atlético Adelante hasta los 17 años.

Debutó en Primera división en el club Huracán de San Javier a los 17 años, estuvo dos temporadas allí.

Volvió a jugar en el Rojo reconquistense, en el CAAR, en la Liga Provincial y Torneo Federal, después emigró al club Tallares de Paraná.

Por segunda vez, volvió a jugar Liga Provincial en el club Adelante de Reconquista. De ahí fue a jugar a Racing de San Cristóbal, para luego desembocar en Americano de Carlos Pellegrini.

Actualmente se desempeña en Centro Bancario de Gualeguay, provincia de Entre Ríos.

El base de 29 años oriundo de Reconquista charló con el Departamento de Prensa de la FBER, expuso sus sensaciones por el obligado parate debido al COVID-19 y habló de los dos choques iniciales y lo que viene en la eliminatoria ante el club Social y Deportivo Luis Luciano.

 

–¿Cómo están viviendo esto de la cuarentena en Bancario? ¿Tienen alguna rutina de entrenamientos cada uno en sus casas?

–Ahora se tranquilizó un poco el tema. Sinceramente estábamos todos muy preocupados, los jugadores, los dirigentes y la gente del club; sabíamos que hubo en caso en Gualeguay pero no teníamos que alarmarnos demasiado porque nos íbamos a volver locos. Hicimos un planteo entre los jugadores, sinceramente me salió a mí decirlo; arranqué tomando la palabra con un mensaje de texto porque yo ya me había venido para Reconquista y le dije a los chicos si nos podíamos poner de acuerdo antes de que suspendan la competencia pidiendo si podíamos parar los entrenamientos porque la verdad en lo personal me daba mucho miedo viajar porque me tengo que tomar tres colectivos desde acá a Gualeguay.

–Y el hecho de estar lejos de la familia en un momento de reclusión como este…

–La verdad es que no estaba muy cómodo con este tema, me daba mucho miedo y decidí quedarme. Se lo comuniqué al entrenador, después hablé con los dirigentes; ellos hicieron una reunión; después empezaron a salir todas las noticias sobre el coronavirus y allí suspendieron las prácticas. Creo que fue la mejor decisión que pudieron tomar. Ahora se bajó un poco la tensión pero estábamos muy preocupados.

Hay que tener paciencia y hacer los trabajos que nos dieron para realizar en casa y no desenfocarse porque justo estamos a un paso de la final, pero lo primero es la salud de todos. Estuvimos unos días entrenando la mañana y en la noche, y la verdad es que no sé si practicamos bien pero cada uno tenía en la cabeza puesta en la familia porque ya se sabía que no se iba a jugar el partido del viernes. Todos queríamos viajar a sus casas por las dudas que se corte el transporte público. Hay tres que somos de más lejos y teníamos mucha incertidumbre.

–¿Qué balance hicieron de los dos primeros juegos de las semifinales ante Luciano?

–Sabíamos que era un rival difícil, más que ellos tenían la localía, pero también tenemos claro que habíamos podido ganar de visitante; fuimos el único equipo que le ha ganado en esa condición. Empezamos la serie con toda la cabeza puesta en que podíamos conseguir la victoria y con la tranquilidad necesaria para afrontar una instancia tan relevante.

Habíamos hablado que uno de los dos teníamos que robar para tener chances de llegar al final porque estar 0-2 abajo es muy difícil. El primero lo podríamos haber ganado pero se nos escapó por la gran cantidad de pérdidas y el domingo jugamos un partidazo, hicimos las cosas muy bien, nos pasamos perfecto la pelota porque teníamos claro que la ventaja estaba en el poste bajo. Gracias a Dios no pudimos llevar ese partido.

El equipo está muy bien acoplado, cada uno sabe lo que tiene que hacer y el rol que tiene que cumplir adentro de la cancha. Debemos estar tranquilos y después de pasar de todo esto del coronavirus, tratar de definirlo en casa en estos dos partidos que se nos vienen. Estamos muy contentos por la producción del equipo.

–¿Qué aspectos del juego deben afianzar o mejorar para lo que viene de la serie? ¿Por dónde pensás que pasará las claves de los próximos encuentros?

–Creo que las claves pasarán por las penetraciones y descarga dado que a ellos les cuesta mucho defender el uno contra uno, y después por pasajes del juego en los que podamos poner la pelota en el poste bajo; ahí que arranque nuestro juego. Contamos con dos buenos jugadores en la zona pintada como Silva y Ortega y confiamos mucho en ellos. La baja de Pablo Pastori (NdR: dejó la institución antes de las semis) nos fortaleció y para nada se ha notado la ausencia.

Tenemos que corregir mucho las pérdidas que tuvimos muchas en el primer partido que fueron cerca de 20 y así todo perdimos por cinco puntos. También debemos ver la posibilidad de correr un poco más la cancha, que hay momentos que lo hacemos muy bien y otros que fallamos en ese aspecto.

–¿En lo personal como te has sentido a lo largo de la temporada? ¿Y en el club y la ciudad como te han tratado?

–Sinceramente muy bien. Me encontré con un grupo de trabajo muy bueno adentro y fuera de la cancha y con jugadores de gran nivel. Sólo conocía a Pastori que había jugado con él en Talleres. La comunión del grupo fuera de la cancha es muy importante, diría que el 70% del éxito.

También hay muy buena gente en el club: Los dirigentes, los que nos cocinan, Román y el cuerpo técnico, los preparadores físicos. Estoy muy agradecido a todos porque me han tratado de la mejor manera. Además la ciudad de Gualeguay es muy linda, tranquila, y estoy muy a gusto; yo conocía sólo Paraná de la provincia de Entre Ríos.

  • En estos momentos está en Reconquista, junto a su novia, esperando a Mateo, su primer hijo. Daniel y Graciela, esperan chochos a su nieto para malenseñarlo, como corresponde, al igual que su tío Ignacio.

Fuente: gentileza de ENTRERIOSBASQUET.COM

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