Ante las inundaciones y el calor, especialistas señalan un mayor riesgo de contagio de enfermedades como leptospirosis, así como mayor presencia de alacranes. Recomiendan extremar precauciones y mantener los patios limpios.

Desde el área de Salud de la Municipalidad de Avellaneda, la Dra. Milagros Abraham, informó que han recibido muchas denuncias de roedores por lo que solicitan a la población que mantengan los pastos cortos, los patios limpios y no permitan a los niños jugar en las cunetas, ya que el momento en que las aguas bajan trae aparejado un aumento del riesgo de enfermedades contagiosas, especialmente de leptospirosis.

Se trata de una enfermedad transmitida a través de la orina de ratas, perros y algunos animales de granja como caballos y vacas, que provoca un cuadro de fiebre persistente, dolor y malestar general y puede provocar cuadros graves, con riesgo de muerte. El tratamiento temprano con antibióticos es muy efectivo, previniendo las complicaciones graves y llevando a la curación en la mayoría de los casos.

Rattus rattus

La bacteria causante de la enfermedad tiene la capacidad de sobrevivir en el agua que queda estancada, haciendo que los días posteriores a las inundaciones, cuando la gente vuelve a sus casas para intentar limpiar, sean los de mayor riesgo.

Recomendaciones para la población y los equipos de salud

Para la población, se recomienda el uso de guantes y botas para la circulación y limpieza en la zona, además del uso de lavandina para la limpieza del domicilio. Sugiere también la consulta precoz en caso de presentar fiebre, dolor de cabeza, vómitos, dolores musculares o dificultad para respirar. Para los equipos de salud, recomienda el tratamiento con amoxicilina o doxiciclina (antibióticos efectivos para la leptospirosis) de todo paciente con un síndrome febril de inicio súbito, independientemente de que puedan o no hacerse las pruebas para confirmar el diagnóstico.

Cómo prevenir y actuar ante picaduras de alacranes

De mosquitos a alacranes: cómo enfrentar las plagas del verano
Con la llegada de las altas temperaturas, aumentan también las apariciones de alacranes en viviendas y sus inmediaciones. Si bien estos arácnidos se encuentran durante todo el año, registran un aumento poblacional en épocas estivales, sobre todo durante las noches de mucho calor. Ante la inminencia de jornadas de altas temperaturas, la Municipalidad de Avellaneda recordó las medidas de higiene y cuidado que se deben tener en cuenta.

Desde el área de Salud se recomienda que en caso de una picadura, se debe concurrir rápidamente al centro de salud más cercano para su atención y tratamiento. Mientras se dirige al centro asistencial, se puede colocar hielo sobre la zona afectada a fin de reducir el dolor y, en la medida de lo posible y sin ponerse en riesgo, llevar al alacrán para que pueda ser identificado.

Cabe aclarar que el peligro de la picadura de alacrán proviene del veneno que deja cuando hace contacto directo con una persona. En casos extremos, esto puede ser de suma gravedad.

Síntomas
El dolor que se manifiesta al momento de la picadura es intenso y provoca una variedad de síntomas que se expresan con diferentes grados de severidad. Algunos de ellos son palidez, náuseas, vómitos, salivación excesiva, enrojecimiento, sensación de hormigueo, piel de gallina y palpitaciones.

Es importante mencionar que la picadura, frecuentemente, sucede de noche. La población más afectada son los niños pequeños y, por lo general, se localiza en los miembros inferiores. En el caso de niños y bebés es importante estar muy atentos a un tipo de llanto imparable que no se puede contener.

Además hay una serie de factores que determinan la evolución y dependen de la situación de la persona afectada: el peso, el estado nutricional y la presencia de enfermedades, entre otras, como así también la especie de alacrán, el cuerpo, el número de picaduras, la cantidad de veneno, la época del año, etc.

Prevención y control
Para reducir la posibilidad de contacto con un alacrán es necesario mantener el hogar y alrededores libres de escombros, ladrillos, tejas, leña, maderas, materiales de construcción y lugares propicios para que estos arácnidos habiten. Se deben tapar grietas u orificios de revoques de las paredes, sobre todo si éstas son de ladrillo hueco. También se sugiere sellar las cámaras de las cloacas, colocar mallas metálicas en las rejillas de las casas y burletes debajo de las puertas, y utilizar insecticidas inocuos para humanos, animales y plantas.

Para evitar la picadura de alacrán, es importante no caminar descalzos y sacudir sábanas y prendas antes de su uso. Es clave revisar la cama antes de acostarse y colocar cinta de embalar en las patas para evitar que suban, teniendo en cuenta que en este lugar se produce el 30% de las picaduras. También es fundamental no dejar ropa en el suelo o sacudirla antes de utilizarla y revisar los zapatos, especialmente los de los niños y niñas, antes de colocarlos.

Es necesario recordar que el alacrán es un animal de hábitos nocturnos que permanece oculto durante el día. Es frecuente encontrarlos en lugares habitados por el hombre, por lo general aquellos que tienen maderas, escombros, tejas o ladrillos pero también dentro de las casas, en grietas de paredes, de pisos, de zócalos y de revestimientos, en desagües que conectan con cloacas, en habitaciones sin aireación, detrás de cuadros, bajo los muebles o entre la ropa.

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