En el marco de los 209 años de la Declaración de la Independencia Argentina, la ciudad de Reconquista realizó las actividades conmemorativas este miércoles 9 de julio de 2025 con los actos tradicionales que anteceden al desfile oficial.
La jornada comenzó a las 08:15 en la Plaza 25 de Mayo, con el izamiento de la Bandera Nacional, ceremonia que contó con la presencia de autoridades locales, instituciones educativas y vecinos de la ciudad.
A las 08:45, como parte de una arraigada costumbre local, se celebró el Te Deum Ecuménico en la Iglesia Catedral y Santuario Mariano Diocesano “Inmaculada Concepción”, un espacio de oración y alabanza a Dios que reunió a representantes de distintas iglesias cristianas de la región.
Participaron del encuentro el Pastor Eduardo Obregón (Iglesia Valdense), el Padre Alejandro Saba (Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Antioquía), el Pastor Carlos Zanuttini (Iglesia Evangélica Metodista), el Padre Nicolás Lastra (Iglesia Católica), el Pastor Digno Rosin (Iglesia Evangélica Luterana) y Monseñor Ángel José Macín, Obispo de la Diócesis de Reconquista.
Uno a uno, los líderes religiosos compartieron mensajes centrados en la fe, la gratitud y el compromiso ciudadano. El cierre estuvo a cargo de Monseñor Macín, quien ofreció una profunda reflexión sobre la necesidad urgente de promover la paz y la unidad en una sociedad atravesada por múltiples formas de violencia.
“Hace ya algunos años que en esta fecha nos reunimos para agradecer a Dios el don de la Patria y pedir por ella, pastores y fieles de diversas confesiones cristianas”, expresó el obispo, destacando que este Te Deum se realizó en el contexto del 1700° aniversario del Concilio de Nicea, símbolo de la fe común y de unidad entre las iglesias.
Macín también valoró los avances del diálogo ecuménico local, como la proclamación de Reconquista como ciudad ecuménica, pero advirtió sobre una creciente conflictividad social: “Lamentablemente, hoy se vuelve a respirar el humo de la violencia en diferentes ámbitos de nuestra convivencia”.
En su mensaje, mencionó la violencia en el deporte, en las calles, en las familias y en el entorno digital, muchas veces impulsada por el consumo de sustancias y el uso de un lenguaje agresivo: “El lenguaje violento de algunos es inadmisible. Hay momentos que el grado de confrontación que se respira es asfixiante”.
Finalmente, Macín apeló a la esperanza y al compromiso colectivo: “Recordemos, hoy y siempre, que los argentinos no somos enemigos. Somos hermanos”. Cerró su intervención con palabras del Evangelio: “Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Que seamos instrumentos de paz… Entonces nuestra patria podrá volver a asegurar las bases para el país que todos soñamos”.
Entre las autoridades presentes estuvieron la secretaria de Desarrollo Humano María Haydée Maggio —en representación del intendente Amadeo Enrique Vallejos, quien no pudo asistir por razones de salud—, la presidenta del Concejo Municipal Fedra Buseghin y los concejales, entre otros funcionarios provinciales y municipales.