El tema de esta nueva entrega es “LA FORMACION DE LOS CRISTIANOS”, un trabajo fundamental…

Continuamos analizando el mensaje del obispo de la Diócesis de Reconquista en la Asamblea Diocesana realizada tiempo atrás.

Bajo el título una “Agenda para estos tiempos”, monseñor Angel J. Macín desarrolló el mensaje en cuatro puntos. El primero ya lo hemos dado a conocer e hicimos un comentario. En ese punto  nos invita a formar parte de una Iglesia que toma el mandato del Señor cuando dice: “vayan a anunciar el Reino de Dios” o lo que el Papa Francisco llama una Iglesia en salida.

En el segundo punto de su mensaje,  monseñor Macín, nos habla de la FORMACION de los cristianos y lo pone como tarea esencial   de la Iglesia. Dice el obispo:

“Les dice Jesús a los Apóstoles: “Enseñen todo lo que les he mandado”. Además de ir y anunciar el Evangelio, de bautizar en el nombre de la Santísima Trinidad, el mandato de Jesús incluye un trabajo fundamental que consiste en la enseñanza. Hoy diríamos la formación. Para sostener la pastoral orgánica que todos queremos, y por la cual estamos trabajando desde tres prioridades: familia – jóvenes – pobres, se hace imprescindible ser cristianos formados, con convicciones sólidas, “para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error” (Ef 4,14). Tenemos instrumentos muy valiosos para la formación. En primer lugar, el Instituto Juan Pablo II y el Instituto de Formación para el Diaconado Permanente; luego, los encuentros de formación de catequistas, el trabajo formativo de los movimientos y de las parroquias. Pero es evidente que nos estamos quedando cortos. Y con iniciativas muy poco conectadas entre sí. Eso me preocupa mucho. Tengo la impresión que, la atomización de la formación, librada a cada grupo, hace que gastemos fuerzas de balde. Es tiempo de idear juntos una estrategia de formación vigorosa, que integre lo que tenemos y que incluya los temas más complejos de la realidad actual. Es tiempo de revisitar y conocer a fondo la Doctrina Social de la Iglesia. Si queremos una Iglesia, y un laicado comprometido en lo social, no podemos desconocer este filón de la comprensión del misterio de la fe. Otro tema fundamental de la agenda de los próximos tiempos será, por lo tanto, la reformulación del concepto, del contenido y la estrategia de formación de los fieles”.

Nuestra mirada

Severa autocrítica del obispo, tanto para él como pastor de la Iglesia y para todos los que formamos parte de ella. Es cierto y bueno reconocer que en la diócesis de Reconquista, contamos con muchas instancias de formación a través de todas sus organizaciones existentes, pero ciertamente que faltan. En algunos casos tal vez los contenidos y formas se quedaron en el tiempo y  para otra realidad y ya  no responden a las inquietudes de las nuevas generaciones. Nos queda a nosotros, los cristianos de esta época buscar nuevos formatos y nuevos contenidos para el mundo actual.

Lo novedoso y apasionante del mensaje de monseñor Macín es que  señala falencias, pero a la vez nos está invitando a todos a recorrer nuevos caminos. Caminos que saldrán del diálogo y de los debates.

Hombres y mujeres de la diócesis de Reconquista, recordemos que,  de nuestro compromiso como cristianos se fortalecerá nuestra Iglesia que tiene como responsabilidad central anunciar el Reino de Dios.

 

Por Carlos Salame

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